En un nuevo acto de desprecio por lo ajeno, desconocidos ingresaron ayer por la noche en el predio que contiene a la calesita y el trencito mecánico del sector de juegos del Parque de Mayo y violentaron la puerta del depósito, en el cual los encargados guardan los materiales para la restauración. Del mismo depósito, los inadaptados tomaron una lata de pintura y la arrojaron sobre las paredes recién pintadas. También violentaron a golpes la puerta de la boletería y la del túnel del trencito.
Lucas y Emanuel, que con mucho esfuerzo, sacrificio y amor, están llevando adelante la restauración del predio, hicieron público este hecho en sus redes sociales y nos contaron que tener que «pasar por esto genera bronca e impotencia, pero hay que seguir adelante» y que «no es la primera vez ni será la última, a nuestro abuelo le pasaba cada dos por tres».
Lamentablemente estos hechos repudiables ocurren seguido en el Parque de Mayo y en este caso les toca sufrirlo a los nuevos encargados de la histórica calesita que solo esperan poder finalizar la restauración y reanudar el funcionamiento de los juegos para llevar felicidad y entretenimiento a los más chiquitos.